Ingeniería de Revalorización: El estándar industrial del CIR Antofagasta
Por Heitor Ramos, Asistente de Valorización CIR Antofagasta.
En el Centro Inclusivo R (CIR) de Antofagasta, la sostenibilidad se ejecuta mediante procesos industriales de alta precisión. La operación de revalorización de pallets en el CIR Antofagasta se desarrolla en una bodega técnica equipada para la gestión eficiente. En el CIR la restauración no es un proceso artesanal, sino una línea de producción donde la metodología y la calidad técnica definen cada producto que regresa a la cadena de suministro.
Del diagnóstico al ensamblaje: un estándar industrial
Fase 1: Diagnóstico Estructural y Selección
El ciclo comienza con una evaluación técnica del material para determinar su destino operativo.
Como explica Lucas Rojas, integrante del equipo de valorización: «El primer paso es recibir los pallets grandes y evaluar si están para reparar o para desarmar. Todo depende de que el soporte y los tacos estén intactos».
Aquel filtro inicial asegura que solo la madera con integridad estructural sea procesada para el ensamblaje, derivando el resto a un desarme técnico para recuperar componentes individuales.
Fase 2: Manufactura y Ensamblaje de Precisión
Esta es la etapa medular donde transformamos el material recuperado en un activo industrial confiable para clientes como Komatsu.
Juan Carlos Tapia, parte del equipo de armado, señala que trabajamos con medidas estándar de 100, 110 y 120 cm de largo, clasificando las unidades según su anchura para asegurar una estandarización perfecta: «Se mide el pallet, el ancho, y así se arma una torre hacia arriba cuando estén listos, del más grande al más pequeño hasta llegar al mínimo de 45 de ancho».
La seguridad en el corte es primordial; Felipe Bolvaran, responsable del proceso de corte, explica el uso de la ingleteadora de 12 pulgadas.
«Hay que estar bien concentrado, sujetar el objeto firme y accionar con fuerza. La instrucción básica es mantener la mano siempre alejada del cuchillo».
Para ello, el equipo utiliza elementos de protección personal (EPP) completos, incluyendo protectores auditivos, lentes de seguridad y caretas faciales.
En el ensamblaje empleamos taladros inalámbricos y tornillería específica para garantizar durabilidad.
Felipe, explica: «Usamos tornillos de 8×3 para asegurar la madera con el taco (soporte), y tornillos más cortos para las terminaciones».
Estas técnicas permiten integrar mejoras como tacos cuadrados de 3×3 cortados a medida, optimizando la resistencia del pallet.
Fase 3: Gestión de Inventario y Despacho
Finalizado el armado, los activos pasan a logística interna.
«Organizamos los pallets en filas de 15 unidades. Para mayor seguridad, aplicamos un sistema de enzunchado con dobles sellos metálicos», afirma Anderson Pacha, colaborador en la gestión del despacho.
El movimiento de carga se realiza con un apilador eléctrico de 1 tonelada, optimizando el almacenamiento en racks de 4 metros de altura.
Calidad, seguridad y continuidad operativa
Sinergia Operativa y Logística
La eficiencia se refleja en una meta de 16 pallets diarios por persona, monitoreada mediante contadores digitales. Cada viernes, el ciclo de economía circular concluye con el despacho de activos revalorizados hacia Komatsu. Esta sinergia demuestra que la calidad técnica y la coordinación del equipo son los verdaderos motores de un servicio industrial de excelencia.
Este boletín también es parte de ese propósito: hacer de la inclusión una práctica real y cotidiana. Por eso, esta nota fue escrita desde dentro de la operación por Heitor Ramos, integrante del equipo inclusivo del CIR Antofagasta, aportando una mirada técnica y auténtica de cómo trabajamos. Porque cuando generamos entornos más inclusivos, no solo revalorizamos materiales: revalorizamos oportunidades, talentos y futuro.



